¿Estás pensando en alquilar tu local? Si es así, te invitamos a que eches un vistazo a este post. En él, detallamos todos los detalles relativos al contrato de arrendamiento del mismo. El contrato de alquiler de un determinado local de negocio es el documento mediante el que una o varias personas se obligan a ceder a otra u otras la utilización de una edificación cuyo destino sea realizar una actividad económica, por precio cierto y tiempo determinado.

Al alquilar cualquier local comercial o nave se realiza un contrato de arrendamiento que debe venir regulado por la Ley 29/1994 de Arrendamientos Urbanos. El contrato puede ser tanto escrito como verbal, aunque existe un predominio por el primero de ellos. Es importante que se tengan en cuenta estas especificaciones:

El contrato de alquiler por escrito debe identificar obligatoriamente a las partes, la ubicación y descripción del local, duración, importe de la fianza, renta a pagar y aquellas cláusulas que estipulen ambas partes. Por otro lado, la voluntad del contrato se rige por la voluntad de las partes, mas si no apareciese nada, su duración será de un año. EL importe depositado como fianza será negociable, aunque la legislación contempla el depósito equivalente a dos meses de alquiler.

La cesión y subarriendo del local comercial estará contemplado por la ley. El arrendatario deberá informar al arrendador que se ha generado una cesión de contrato o subarriendo. En este caso, el arrendador tendrá derecho a un incremento de la renta del 10% en caso de producirse un subarriendo parcial del local o un 20% si se produce un subarriendo total del local o cesión del contrato de arrendamiento.

En caso de situación de compraventa del local por parte del propietario, el inquilino tendrá derecho al tanteo y al retracto.

Es importante prestar atención al contrato en cuestión antes de proceder a su firma. Algunas cláusulas a tener en cuenta son las siguientes: objeto del arrendamiento, limitaciones del arrendatario, precio y pago, plazo, responsabilidades del arrendatario, fianza, reconocimiento, gastos e impuestos.

Un asunto de vital importancia es el tema de las obras en el negocio. Cuáles puede hacer el inquilino en cuestión o quién debe abonarlas son algunas de las preguntas. En este caso, es importante destacar que existen dos tipos de obras: las obras de conservación y las de mejoras.

Recalcamos la necesidad de leer detalladamente cada una de las palabras que aparecen en el contrato para evitar males mayores, puesto que cometer un error al legalizar el contrato, podría salir realmente caro.