Los prejuicios y la discriminación por algún motivo suele ser noticia desgraciadamente. Es cierto que se ha avanzado mucho en cuanto a derechos y libertades que deben tener las personas que integran el colectivo homosexual, aunque nunca son suficientes.

Concretamente en Perú, al menos seis de cada diez ciudadanos exigen que se fortalezcan las normas para así evitar la discriminación por identidad de género. Según una encuesta reciente de El Comercio-Ipsos, el 71% de los peruanos apoyan la necesidad de intensificar las leyes. El 63% de los encuestados están de acuerdo con endurecer la legislación para evitar la discriminación de género, una identidad que se desarrolla desde el nacimiento y que se consolidad hacia el fin de la adolescencia.

Es importante conocer tanto el contenido como el alcance de los derechos humanos, para así poder ejercerlos y hacerlos valer ante los órganos que corresponda. En algunos casos, por desgracia, las personas tienen que sufrir el rechazo por parte de sus familiares, por lo que se sienten atemorizados, diferentes y solos, así que un rechazo social tendrá graves consecuencias psicológicas para la persona. Los niños y adolescentes son los más vulnerables ante este tipo de discriminaciones debido a los prejuicios, estereotipos y la desinformación respecto a las diferentes opciones sexuales y múltiples derechos que tienen.

Aquellas personas que discriminan a otras por orientación sexual lo hacen principalmente por escasez de educación en el entorno familiar que es la base en la que las personas se forman para formar parte de la sociedad, aunque siempre hay excepciones.

En algunos países el índice de discriminación hacia homosexuales es realmente estremecedor. Es el caso de México, que cuenta con uno de los mayores índices. Por ello, son necesarias diversas estrategias de educación para educar a la sociedad en este tema. Es vital la creación de mentes más abiertas, con un criterio más amplio para que puedan entender que existe la diversidad sexual y que forma parte de la sociedad. De esta forma, se reducirá de forma considerable dicho rechazo hacia este colectivo, un paso necesario en el Siglo XXI.

Aquellas personas que sean víctimas de este tipo de discriminación, deberán tomar medidas legales contra aquellas personas que atenten contra ellos. Además, es necesario remarcar un apunte: la homosexualidad no es una enfermedad, sin embargo la homofobia sí.