El pasado 8 de marzo, se produjo una huelga en favor de la igualdad para las mujeres en prácticamente todos los puntos del país. Consistió en una necesaria manifestación para dar voz y visibilidad a las irregularidades que padece el sector femenino y que conviene mejorar. En la brecha salarial, desgraciadamente es la mujer quien sale perdiendo. Sin embargo, este aspecto cambia sustancialmente en un tipo de trabajo: el mundo de los modelos.

Las mujeres dominan las pasarelas de moda

En este mundo, las mujeres son las grandes protagonistas, ya que cobran hasta tres veces más que los hombres por desempeñar el mismo trabajo. En el año 2013, la revista Forbes publicó una lista que contenía a los diez modelos masculinos mejor pagados. Asimismo, se publicó otra lista en la que aparecían los ingresos anuales de las diez modelos femeninas que estaban mejor pagadas. Desde ese año, no se ha vuelto a publicar otra lista con esa información.

Atendiendo a dicha lista, el modelo mejor pagado era Sean O’Pry. Estadounidense de nacimiento, ha trabajado con diversas firmas de renombre y cobraba por ello hasta 1,5 millones de dólares anuales. Sin embargo, la primera de la lista femenina era Giselle Bündchen, quien recibió 42 millones de dólares ese año.

Si sumamos a las diez modelos mejor pagadas de esa lista, obtenemos una cifra que asciende a 83,3 millones de dólares, muy alejada de los 8 millones que cobraron en conjunto los 10 modelos masculinos mejor pagados.

Tal vez, sea la única industria en la que los hombres cobren menos y no deja de ser una situación totalmente injusta. El salario no es la única desigualdad, ya que en los viajes, las top modelo viajan en primera clase con todo lujo de comodidades, mientras que ellos lo hacen low cost. Por este motivo, llevan en muchos casos exhaustos, sin dormir y en pésimas condiciones para realizarse fotografías.

Las redes sociales aumentan el caché de las modelos

El porqué de esta situación es porque la moda femenina siempre ha atraído a un mayor número de público. Anualmente, el womenswear genera 600 billones de dólares y hace que la industria sea movida por este sector. Asimismo, las redes sociales también tienen parte de culpa en esta situación, puesto que si una modelo tiene relación con alguien famoso o su perfil de Instagram tiene un gran número de followers, sus tarifas aumentan en comparación al resto de los modelos.

Se trata de una curiosidad que también resulta irregular para los hombres. La brecha salarial no debería existir en ningún trabajo puesto que es totalmente injusto. Esperemos que la situación se regularice en todos los trabajos y el Gobierno se ponga en marcha para solucionarlo.