La muerte de familiares y amigos genera una situación de dolor que es difícil de enfrentar y que varía según el grado de cercanía que tuviéramos con ellos. Pero junto con esta pérdida también se presentan otros inconvenientes que no nos permiten sobrellevar la pena: los asuntos legales que involucra la sucesión de bienes.

Hablamos de una situación que puede ocurrirle a cualquiera y que debemos prepararnos para tratar de la forma adecuada. El prepararnos implica ser pacientes y razonables pues en ocasiones las circunstancias son las que motivan a que este trabajo se realice con prontitud, y no el deseo de quienes están involucrados en el proceso de sucesión o viceversa.

Pero por respeto a cualquier situación que lleve a tocar este tema, lo mejor es mantener la calma y actuar de forma adecuada pues sin importar el caso, las sucesiones son obligaciones y derechos legales que deben atenderse.

¿Qué implica una sucesión?

La aceptación de bienes, derechos y obligaciones del difunto en la medida que este determinara, bien sea en totalidad o partes. Esto incluye deudas, inmuebles y otras especies de bienes en el caso del heredero.

En cambio, el legatario sólo recibirá bienes sin tener que verse involucrado con los pasivos heredados por el difunto. Es importante que esto se aclare pues dependiendo del título que se reciba, puede pasar de ser quien reciba sólo beneficios en sucesión a compartir parte de deudas y compromisos, bien sea en su totalidad o de forma parcial.

Lo mejor para determinar esto es la forma escrita de la voluntad del fallecido, el comúnmente conocido testamento. En caso de no tener este documento, o de tenerlo y negarse a iniciar el proceso será necesario la ayuda de un abogado que inicie el litigio frente a un juez de familia, situación que también aplica cuando entre los herederos se encuentran menores de edad.

En caso de aceptarse la división propuesta en el testamento el caso será diferente pues solo se necesitaran los documentos autenticados que demuestren que son los herederos y la presentación de inventarios y avalúos.

Una vez iniciado el proceso solo queda esperar y realizar los pagos relacionados a la actividad notarial. Puede que los inconvenientes y confusiones se presenten, pero no es nada en lo que su abogado de confianza no pueda asesorarle y ayudarle.