Así es. Si tenías en mente que los youtubers subían de forma altruista sus vídeos, estás incurriendo en un grave error, ya que una importante cantidad de ellos lo hace por la cantidad económica que recibe.

El funcionamiento es muy simple: Google es propietaria de YouTube y en el gigante, quienes tienen webs o bien empresas, incluyen anuncios y publicidad como método de financiación. Cuando vemos un vídeo, sea de música, una receta o nuestro/a blogger predilecto/a, debemos visualizar primero un vídeo promocional, durante o antes. Los anuncios están por una simple razón: Si el vídeo recibe una gran cantidad de visitas, será más caro anunciarse en él, pero más efectivo.

Dichos ingresos, se reparten con los autores y ahí está el negocio. Para empezar a cobrar, deberemos hacer vídeos interesantes, que atraigan al público, para que así aumenten nuestros suscriptores. En ese momento, YouTube se fijará en el canal y mandará la solicitud partner, sin la que es imposible conseguir dinero. A partir de ese momento, debes saber que 1.000 visitas son más o menos un euro. La red social, paga mensualmente si el importe ha superado los 100 euros, en caso contrario, se acumula.

Si te conviertes en un youtuber de referencia, has de saber algo muy importante. Si tus ingresos superan los 9080,40 euros al año, tendrás que incluir los beneficios en la declaración de la renta. Además, deberás encuadrarte en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos y alta en Hacienda, a efectos de facturación, si se supera el Salario Mínimo Interprofesional en España.

Nadie dijo que ganar dinero fuese fácil y con mayor motivo si es así de rápido. Hacienda somos todos, así que no dudes en que tomará medidas en caso de que no declares una importante cantidad de dinero.